¡Y ya estamos tocando la Navidad!… Hace tiempo que no hacia las típicas galletas de canela y jengibre. Este año he decidido ponerme con los dulces navideños, turrones, pan de Cádiz, galletas de Navidad, etc… Todo vegano, naturalmente. Las galletas son divertidas de hacer, si tenéis niños se lo pasan bomba cortando las figuras y decorándolas después. Además, están buenísimas. Espero que os animéis y las hagáis. Os encantarán. ¡FELIZ NAVIDAD!

400 gr de harina de trigo (si queréis integral)
100 gr de azúcar de coco (o panela)
2 cucharadas de sirope de arce
8 gr de levadura química
150 gr de margarina
2 cucharaditas de jengibre molido
1 cucharadita de canela molida
½ cucharadita de nuez moscada rallada
¼ cucharadita de clavo molido
5 gr de sal
¼ de taza de leche de almendras (o soja)
PARA LA DECORACIÓN:
1 taza de azúcar glas
3 cucharadas de zumo de limón
Colorantes en pasta (los colores que se quieran) OPCIONAL
Agua por si se necesitara
Mezclar la harina con las especias la sal y la levadura química hasta que quede todo bien integrado.
En otro bol mezclar con varillas eléctricas el azúcar de coco con la margarina hasta que tenga textura de pomada.
Añadir la harina al bol del azúcar y mezclar (aquí y los siguientes pasos lo amasé con las manos, es más fácil y rápido), cuando esté mezclado, quedarán como migas, añadir el sirope de arce y volver a mezclar.
Añadir la leche vegetal y amasar hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Hacer una bola, envolverla en papel film y ponedla en la nevera 30 minutos.
Precalentar el horno a 180º
Pasados los 30 minutos, poner la masa entre dos papeles de horno y estirar con un rodillo hasta que tenga un grosor de 2-3 milímetros.
Cortar la masa estirada con los moldes (árboles, hombrecitos de jengibre, renos…) y ponerlos en una bandeja de horno con papel sulfurizado.
Hornear 15 minutos y dejar enfriar en una rejilla.
Decorar las galletas cuando estén totalmente frías.
En un bol mezclar el azúcar glas con el zumo de limón, si no queda con textura de leche condensada, ir añadiendo cucharaditas de agua poco a poco hasta que tenga la textura ideal para poder decorar. Separar en cuencos partes del azúcar, tantos como colores queráis. Añadir en cada cuenco una o dos gotas de colorante y mezclar con un palillo (en esta ocasión yo puse rojo, verde y el blanco natural del azúcar) con un biberón pequeño o jeringas especiales (las hay de silicona especiales para decorar) e ir decorando como más os guste cada galleta.
Dejar secar y guardarlas en una caja metálica.
¡A disfrutar!