¿A quién no le gustan los macarrones a la boloñesa? No es plato sólo de niños, los mayores también lo disfrutamos. Parece una receta muy simple ¡y lo es! Pero para que quede riquísima y os transportéis a los macarrones que hacen vuestras madres ¡el secreto está en la salsa! No es freír tomate y ya está. Hay que hacer una buena salsa… Tal vez esta receta la hubiese colgado más tarde, pero una compañera de mi hija me pidió que la colgara pronto. ¡Aquí la tienes Olga!

1 paquete de macarrones de 500 gr
2 tazas de soja texturizada tamaño mediano (115-120 gr.)
Caldo vegetal (puede ser de pastilla)
1 cebolla grande cortada muy pequeña
500 gr de tomate triturado
Sal
1 hoja de laurel
1 cucharadita de romero seco
1 cucharadita de orégano seco
½ cucharadita de tomillo seco
Pimienta
4 cucharadas de aceite
Queso rallado (de cuajo vegetal o microbiano) o Queso rallado vegano
Poner la soja texturizada en un bol y añadirle el caldo hirviendo. Dejar para que se hidrate, mientras iremos haciendo el resto.
Cocer los macarrones al dente. Escurrir y reservar 4 cucharadas del agua de la cocción.
En una cazuela con el aceite, sofreír la cebolla. Dejar que se poche bien. Añadir la soja texturizada escurrida, remover durante un minuto.
Cuando esté hecha la cebolla añadir el tomate triturado, sal, pimienta y las hierbas. Cuando arranque el hervor, bajar el fuego (yo tengo inducción y lo bajo al 5) dejar que el tomate se cocine lentamente, hasta que esté muy hecho y sin agua, casi confitado.
Añadir el agua reservada de la cocción, mezclar y echar los macarrones. Mezclar bien para que toda la pasta quede impregnada de la salsa.
Servir con queso rallado por encima.
NOTA:
Si queréis podéis gratinarlos.
Los quesos lácteos que toman en casa los vegetarianos, siempre son de cuajo vegetal o microbiano. Jamás de cuajo animal.