Este pan por su textura está entre una focaccia y una coca recién horneada. Es una delicia. Se me hace la boca agua nada más pensarlo. Tierno y jugoso con un picor suave, original como hay pocos. Es ideal para aperitivo, media mañana, para merendar o sencillamente porque te viene de gusto coger un trozo (como haré yo a la que termine de escribir la receta 😊). Sencillísimo de hacer. Sorprenderá a quien lo coma. Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros.

200 gr de queso de untar vegano
3 cucharadas de margarina vegana (algunas llevan leche)
1 diente de ajo rallado
½ taza de jalapeños en conserva cortados (NO en escabeche), escurrirlos y picarlos
1 ½ paquetes de queso tipo cheddar (yo utilizo la marca Violife)
Rallar el queso tipo cheddar en un bol y añadir el resto de los ingredientes. Mezclar bien hasta que quede una pasta homogénea y reservar.
Para la masa:
3 tazas de harina de fuerza
2 ½ cucharaditas de levadura química para pan
1 cucharadita de sal
¾ de taza de leche de avena o de soja templada (sin azúcar)
1 cucharadita de agave
En una amasadora (o bol si no tenéis) añadir la parte seca y mezclar.
Mezclar en la leche vegetal el agave y añadirlo a la parte seca. Añadir 1 ½ taza de la mezcla de quesos y amasar bien hasta que quede fina y homogénea.
Poner en un bol y tapar con un paño de algodón y dejar reposar 2 horas a temperatura ambiente.
Engrasar bien una bandeja de cristal apta para el horno y echar la masa. Marcar con un cuchillo afilado cuadrados (a lo largo y después a lo ancho, salen 8 hermosos) y en cada cuadrado echar 1 cucharada de mezcla de quesos que se había reservado. Tapar con un trapo de algodón y reservar en la encimera 30 minutos.
Precalentar el horno a 180º cuando hayan pasado los 30m. meter la bandeja en el horno.
Hornear 40m. o hasta que estén bien doraditos.
Sacar del horno y dejar reposar 20 minutos. Desmoldar y dejar que esté tibio o frio y cortar con el cuchillo del pan por las marcas que se han hecho.
Si no lo gastáis todo el mismo día, poned los trozos en una bolsa de congelación y congelar.
¡Alucinareis!
NOTA:
Si lo preferís hacer cuadrados más pequeños.