Los champis al ajillo de toda la vida… En casa gustan más los portobellos, pero naturalmente se hacen igual con el champiñón blanco. Además, no los cocino como suelen hacerlo las madres, que los cuecen… El truco es fácil… No ponerles sal hasta el final, así no sueltan el agua. Ya me diréis.

1 bandeja o 2 de champiñones Portobello (según comensales)
2 dientes de ajo
Perejil picado
2 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal
Limpiar los champiñones y cortarlos en cuartos.
En una sartén con el aceite, dorar los champiñones, ir removiendo de vez en cuando hasta que se doren como si estuviéramos haciendo a la plancha.
Cuando estén dorados añadir el ajo picado pequeño y la mitad del perejil. Echarles sal y mezclar todo bien. Dejar 1 minuto removiendo continuamente y retirar.
Servir con el resto del perejil por encima.