Las Setas de Cardo o Girgolas las podemos encontrar todo el año en fruterías y mercados porque son de cultivo. Tienen un sabor suave y es apta para muchas preparaciones. Rebozadas y acompañadas de una veganesa sola o del sabor que más os guste es un entrante estupendo o también un aperitivo. En esta ocasión la veganesa es de pimentón picante, pero la podéis hacer de ajo negro, de pimientos del piquillo, de wasabi, etc. ¡para gustos los colores! Además, es original y no cuesta nada de hacer… Espero que os guste.

1 paquete de Setas de Cardo o Girgolas (según comensales)
4 cucharadas de harina de garbanzos
1 cucharadita de pimentón picante (o más si se desea más picante)
Agua necesaria
1 chorrito pequeño de limón
100 ml de leche de soja sin azúcar
200 ml de aceite de oliva suave o de girasol
Sal
Sal negra del Himalaya o Kala Namak (Opcional. Tiene olor y sabor a huevo)
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva
Sacar las Girgolas del paquete y echarles un poquitín de sal.
En un plato hondo poner la harina de garbanzos, sal, un poquito de pimienta, el chorrito de limón y agua. Echar el agua poco a poco. Hay que tener una masa no muy líquida, tirando más a espesa y que no tenga grumos. Si nos hiciera falta más cantidad de harina y agua, repetir la operación.
Poner bastante aceite en una sartén y cuando esté caliente, pasar las setas por la masa e ir friendo por los dos lados, tiene que quedar un rebozado grueso. Escurrir en papel de cocina.
Hacer la veganesa. Poner el aceite, la leche, el pimentón y la sal Kala Namak (o sal normal) triturar todo con el túrmix hasta tener la consistencia deseada.
NOTA:
Se puede hacer igual pero un poquito más líquida la masa y rebozar en panko o pan rallado grueso para que queden crujientes. Si las hacéis así os aconsejo escurrir en rejilla.
Es importante que la leche de soja y el aceite estén a la misma temperatura o costará más que coja textura.