Estamos en tiempo de castañas y hay muchas formas de comerlas, en dulce, en salado, asadas… Hoy os traigo una dulce. Esta tarta es deliciosa y muy fácil de hacer. La receta es de Hermes el chef del Restaurante La Puerta del Perdón en Villafranca del Bierzo. Os animo a que hagáis la tarta, pero os animo más a que vayáis Al Bierzo (región preciosa) y paséis por Villafranca que además de ser muy bonita podéis ir a comer a su restaurante (no es vegano, pero se lo decimos con antelación y nos hacen unos platos veganos para llorar de buenos) os atenderá Dani, la alegría, profesionalidad y simpatía personificadas (un beso Dani). Hermes hizo la tarta omnívora y yo la veganicé. Está buenísima ¡palabrita! Muchísimas gracias Hermes.

1 paquete de masa brisa
250 gr de castañas en almíbar (peso escurrido)
500 gr de nata vegetal vegana
2 bolsitas de té Chai
125 gr de queso crema vegano
40 gr de azúcar moreno
4 gr de Agar-agar en polvo
1 tableta de chocolate negro (yo lo puse del 80%)
Precalentar el horno a 200º
En un molde bajo desmontable de unos 20-22 cm poned la masa brisa, recortad el sobrante. Pinchar la base con un tenedor y hornear 20 minutos.
Poned a calentar la nata vegetal e infusionar las dos bolsitas de té chai unos 5-7 minutos.
Escurrir las castañas (opcional, reservar 3 para decorar) ponedlas en un bol y romperlas con un tenedor, echadles el azúcar y el queso crema. Mezclar bien.
Sacar las bolsitas de té y echad la nata a la mezcla. Ponedlo todo en un cazo y llevar al fuego, añadir el Agar- agar. Remover bien hasta que quede todo bien mezclado y el Agar diluido. Cuando empiece a espesar retirar del fuego. Dejar que se entibie y echad la masa en el molde.
Refrigerar mínimo 4 horas o mejor si es de un día para otro.
Decorar con las 3 castañas en el centro y con un rallador id rallando el chocolate por encima (no excesiva cantidad).
NOTA:
Si no queréis poner las 3 castañas decorad sólo con el chocolate rallado.
Hay moldes que tienen los bordes y la base agujereada y son ideales para este tipo de masas.
Es importante hacer la infusión con el té Chai por las especias que lleva, son ideales para esta tarta. Si no tenéis podéis hacerlo vosotros y colar la nata. El que yo utilicé lleva: jengibre, canela, cardamomo, té negro y vainilla